
Hoy empecé a estar tranquila, y el sol volvió a salir.
Hacía una semana que el cielo solo era gris.
No sé si yo acompañaba al cielo, o el cielo me acompañaba a mí.
Hoy el cielo deja al sol, que ilumine mi sonrisa, por querer vivir, por querer seguir.
Y sí un día algo termina, es porque debemos aprender.
Y sí un día no son sonrisas, ya vendrán en un futuro las alegrías.
Y el amor, no es un juego... Por lo que tiene de fuego, suele apagarse el amor.




