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24.3.08

Juicio y castigo a 32 años!


Tantos años y el tiempo no borró el instante, esa tarde en la seccional.
Aquellos tipos parecía que jugaban con tu madre,
que lloraba desconsolada:
"Van dos meses que no lo ve he vuelto a ver
y estos hijos de puta dicen:
¡Algo habrá hecho!".
Aunque eras muy pequeño entonces, lo supiste igual.
Hijo y sangre de un desaparecido,
en la calle pide a gritos: juicio y castigo.
Tinta y roja, escrache en la pared,
y los gases, las corridas y enfrentamientos.
Escucha, piensa, piensa, escucha y dice que
"no es venganza, es instinto sin razonamiento,
la causa mueve al sentimiento y esto empieza a causar
todo lo que siento
para ser adolescente siempre, que es como vencer.
Ya es bastante por hoy. Va a ser mejor que me calle y aprender del silencio,
reconocer que fuimos cómplices también
de ese indulto
nuestra pasiva indecisión
y,
aunque la vida nadie nos va a devolver,

prevenir es curar y luchar es remedio.
Al fin y al cabo es más sincero que esta inútil canción,

que es todo lo que tengo para ser adolescente siempre, que es como vencer.