love

31.3.08


What’s in the darkness must be revealed to light

24.3.08

Juicio y castigo a 32 años!


Tantos años y el tiempo no borró el instante, esa tarde en la seccional.
Aquellos tipos parecía que jugaban con tu madre,
que lloraba desconsolada:
"Van dos meses que no lo ve he vuelto a ver
y estos hijos de puta dicen:
¡Algo habrá hecho!".
Aunque eras muy pequeño entonces, lo supiste igual.
Hijo y sangre de un desaparecido,
en la calle pide a gritos: juicio y castigo.
Tinta y roja, escrache en la pared,
y los gases, las corridas y enfrentamientos.
Escucha, piensa, piensa, escucha y dice que
"no es venganza, es instinto sin razonamiento,
la causa mueve al sentimiento y esto empieza a causar
todo lo que siento
para ser adolescente siempre, que es como vencer.
Ya es bastante por hoy. Va a ser mejor que me calle y aprender del silencio,
reconocer que fuimos cómplices también
de ese indulto
nuestra pasiva indecisión
y,
aunque la vida nadie nos va a devolver,

prevenir es curar y luchar es remedio.
Al fin y al cabo es más sincero que esta inútil canción,

que es todo lo que tengo para ser adolescente siempre, que es como vencer.

23.3.08

friends



unos de mis capitulos preferidos!

monica no queria hacer la cena de accion de gracia como todos los años
hasta q phobe la convencia
diciendole q seria una competencia consigo misma!!

rachel and phobe se fueron a un concurso de bebes.. premiaban al mas lindo ( ganó Emma)
y ross and joey a un partido..

las chicas tenian q ir a buscar el postre
y se olvidaron

monica se enojo y no los dejaba pasar...

hasta q rompen la puerta y joey estropea todo!!

19.3.08

better man



tema q me hace acordar mucho.. a estos ultimos meses!
los cuales pase por una gran transición!
la cual por fin se termino
y volvii a ser yo


Waitin', watchin' the clock
It's four o'clock, it's got to stop
Tell him, take no more
She practices her speech, as he opens the door
She rolls over
Pretends to sleep as he looks her over

1-She lies and says she's in love with him
Can't find a better man
She dreams in color, she dreams in red
Can't find a better man, can't find a better man
Ohh

Talkin', to herself there's no one else
Who needs to know
She, tells herself, oh...

Memories back when she was bold and strong
And waiting for the world to, come along
Swears she knew it, now she swears he's gone
(rpt 1)

She lies and says she still loves him
Can't find a better man...
She dreams in color, she dreams in red
Can't find a better man
Can't find a better man

She loved him, yeah...
She don't want to leave this way
She feeds him, yeah
That's why she'll be back again

Can't find a better man...
I TOOK A COURSE IN HALLELUJAH
I WENT TO NIGHT SCHOOL FOR DE BLUES
I TOOK SOME STUFF THEY SAID WOULD COOL YA...HEA HA
BUT NOTHING SEEMED TO LIGHT MY FUSE

BUT THAT´S ALL IN THE PAST
LIKE A CHECK THAT´S IN THE MAIL
SHE WAS A TALL WHISKEY GLASS
I WAS AN OLD HOUND DOG
THAT JUST LOVED TO CHASE HIS TAIL

UNTIL I MET A BLIND MAN
WHO TAUGHT ME HOW TO SEE...YEAH
A BLIND MAN
WHO COULD CHANGE NIGHT INTO DAY
AND IF A I CAN
I´M GONNA MAKE YOU COME WITH ME...YEAH
BECAUSE A HERE COME THE SUN
AND WE´LL BE CHASING ALL THE CLOUDS AWAY...YEAH YEAH...

I´VE HAD SOME LOVERS LIKE A JOYRIDE
SOME THINGS ARE NEVER WHAT THEY SEEM
MY HEAVEN´S TURNED INTO A LANDSLIDE
THANK GOD I WOKE UP FROM THAT DREAM

I MET A BLIND MAN

WHO TAUGHT ME HOW TO SEE...YEAH
BLIND MAN
WHO COULD CHANGE NIGHT INTO DAY
AND IF A I CAN
I´M GONNA MAKE YOU COME WITH ME...YEAH
BEACUSE A HERE COMES THE SUN
AND WE´LL BE CHASING ALL THE CLOUDS THE WAY
THE BEE´S CHASE HONEY
AND DRINK ALL THE FLOWERS DRY
WE´LL BE SAVING US A LITTLE MONEY
AND IF THAT DOESN´T DO IT, YEAH
I KNOW THE REASON WHY

DON´T MAKE NO SENSE LIGHTIN´ CANDLES
THERE´S TOO MUCH MOONLIGHT IN MY EYES

I MET A BLIND MAN
WHO TAUGHT ME HOW TO SEE...YEAH
BLIND MAN
WHO COULD CHANGE NIGHT INTO DAY
AND IF A I CAN
I´M GONNA MAKE YOU COME WITH ME...AH AH AH AH YEAH
BECAUSE A HERE COME THE SUN
AIN´T NO SURPRISE
AIN´T NO DOUBT ABOUT IT
GONNA OPEN UP MY EYES

18.3.08

FELICES 40


demian horacio pertusi 18 de marzo del 68! hoy dia de la fecha cumple 40 años!! felicidades lo amoo!!

17.3.08

El rayo de luna

Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad, una verdad muy triste, de la que acaso yo seré uno de los últimos en aprovecharme, dadas mis condiciones de imaginación.

Otro, con esta idea, tal vez hubiera hecho un tomo de filosofía lacrimosa; yo he escrito esta leyenda, que, a los que nada vean en su fondo, al menos podrá entretenerlos un rato.


Gustavo Adolfo Bécquer


I

Era noble; había nacido entre el estruendo de las armas, y el insólito clamor de una trompa de guerra no le hubiera hecho levantar la cabeza un instante, ni apartar sus ojos un punto del oscuro pergamino en que leía la última carta de un trovador.

Los que quisieran encontrarlo no lo debían buscar en el anchuroso patio de su castillo, donde los palafreneros domaban los potros, los pajes enseñaban a volar a los halcones y los soldados se entretenían los días de reposo en afilar el hierro de su maza contra una piedra.

—¿Dónde está Manrique? ¿Dónde está vuestro señor? —preguntaba algunas veces su madre.

—No sabemos —respondían sus servidores—; acaso estará en el claustro del monasterio de la Peña; sentado al borde de una tumba, prestando oído a ver si sorprende alguna palabra de la conversación de los muertos; o en el puente, mirando correr una tras otra las olas del río por debajo de sus arcos; o acurrucado en la quiebra de una roca y entretenido en contar las estrellas del cielo, en seguir una nube con la vista o contemplar los fuegos fatuos que cruzan como exhalaciones sobre el haz de las lagunas. En cualquiera parte estará menos en donde esté todo el mundo.

En efecto, Manrique amaba la soledad, y la amaba de tal modo, que algunas veces hubiera deseado no tener sombra por que su sombra no lo siguiese a todas partes.

Amaba la soledad porque en su seno, dando rienda suelta a la imaginación, forjaba un mundo fantástico, habitado por extrañas creaciones, hijas de sus delirios y sus ensueños de poeta, porque Manrique era poeta, ¡tanto, que nunca le habían satisfecho las formas en que pudiera encerrar sus pensamientos, y nunca los había encerrado al escribirlos!

Creía que entre las rojas ascuas del hogar habitaban espíritus de fuego de mil colores, que corrían como insectos de oro a lo largo de los troncos encendidos, o danzaban en una luminosa ronda de chispas en la cúspide de las llamas, y se pasaba las horas muertas sentado en un escabel, junto a la alta chimenea gótica, inmóvil y con los ojos fijos en la lumbre.

Creía que en el fondo de las ondas del río, entre los musgos de la fuente y sobre los vapores del lago vivían unas mujeres misteriosas, hadas, sílfides u ondinas, que exhalaban lamentos y suspiros o cantaban y se reían en el monótono rumor del agua, rumor que oía en silencio, intentando traducirlo.

En las nubes, en el aire, en el fondo de los bosques, en las grietas de las peñas imaginaba percibir formas o escuchar sonidos misteriosos, formas de seres sobrenaturales, palabras inteligibles que no podía comprender.

¡Amar! Había nacido para soñar el amor, no para sentirlo. Amaba a todas las mujeres un instante: a ésta porque era rubia, a aquélla porque tenía los labios rojos, a la otra porque se cimbreaba al andar, como un junco.

Algunas veces llegaba su delirio hasta el punto de quedarse una noche entera mirando a la luna, que flotaba en el cielo entre un vapor de plata, o a las estrellas, que temblaban a lo lejos como los cambiantes de las piedras preciosas. En aquellas largas noches de poético insomnio exclamaba:

—Si es verdad, como el prior de la Peña me ha dicho, que es posible que esos puntos de luz sean mundos; si es verdad que en ese globo de nácar que rueda sobre las nubes habitan gentes, ¡qué mujeres tan hermosas serán las mujeres de esas regiones luminosas! Y yo no podré verlas, y yo no podré amarlas... ¿Cómo será su hermosura?... ¿Cómo será su amor?

II

Sobre el Duero, que pasa lamiendo las carcomidas y oscuras piedras de las murallas de Soria, hay un puente que conduce de la ciudad al antiguo convento de los Templarios, cuyas posesiones se extendían a lo largo de la opuesta margen del río.

En la época a que nos referimos, los caballeros de la Orden habían ya abandonado sus históricas fortalezas; pero aún quedaban en pie restos de los anchos torreones de sus muros; aún se veían, como en parte se ven hoy, cubiertos de hiedra y campanillas blancas, los macizos arcos de su claustro, las prolongadas galerías ojivales de sus patios de armas, en las que suspiraba el viento con un gemido, agitando las altas hierbas.

En los huertos y en los jardines cuyos senderos no hollaban hacía muchos años las plantas de los religiosos, la vegetación, abandonada de sí misma, desplegaba todas sus galas, sin temor de que la mano del hombre la mutilase, creyendo embellecerla.

Las plantas trepadoras subían encaramándose por los añosos troncos de los árboles; y las sombrías calles de álamos, cuyas copas se tocaban y se confundían entre sí, se habían cubierto de césped; los cardos silvestres y las ortigas brotaban en medio de los enarenados caminos, y en los trozos de fábrica, próxima a desplomarse, el jaramago, flotando al viento como el penacho de una cimera, y las campanillas blancas y azules, balanceándose como en un columpio sobre sus largos y flexibles tallos, pregonaban la victoria de la destrucción y la ruina.

Era de noche; una noche de verano, templada, llena de perfumes y de rumores apacibles, y con una luna blanca y serena en mitad de un cielo azul, luminoso y transparente.

Manrique, presa su imaginación de un vértigo de poesía, después de atravesar el puente, desde donde contempló un momento la negra silueta de la ciudad que se destacaba sobre el fondo de algunas nubes blanquecinas y ligeras arrolladas en el horizonte, se internó en las desiertas ruinas de los Templarios.

La medianoche tocaba a su punto. La luna, que se había ido remontando lentamente, estaba ya en lo más alto del cielo, cuando al entrar en una oscura alameda que conducía desde el derruido claustro a la margen del Duero, Manrique exhaló un grito, un grito leve y ahogado, mezcla extraña de sorpresa, de temor y de júbilo.

En el fondo de la sombría alameda había visto agitarse una cosa blanca que flotó un momento y desapareció en la oscuridad. La orla del traje de una mujer, de una mujer que había cruzado el sendero y se ocultaba entre el follaje, en el mismo instante en que el loco soñador de quimeras o imposibles penetraba en los jardines.

—¡Una mujer desconocida!... ¡En este sitio... ¡A estas horas! Esa, esa es la mujer que yo busco —exclamó Manrique—; y se lanzó en su seguimiento, rápido como una saeta.

III

Llegó al punto en que había visto perderse, entre la espesura de las ramas, a la mujer misteriosa. Había desaparecido. ¿Por dónde? Allá lejos, muy lejos, creyó divisar por entre los cruzados troncos de los árboles como una claridad o una forma blanca que se movía.

—¡Es ella, es ella, que lleva alas en los pies y huye como una sombra! —dijo, y se precipitó en su busca, separando con las manos las redes de piedra que se extendían como un tapiz de unos en otros álamos. Llegó, rompiendo por entre la maleza y las plantas parásitas, hasta una especie de rellano que iluminaba la claridad del cielo... ¡Nadie! ¡Ah!... Por aquí, por aquí va —exclamó entonces—. Oigo sus pisadas sobre las hojas secas, y el crujido de su traje, que arrastra por el suelo y roza en los arbustos —y corría, y corría como un loco, de aquí para allá, y no la veía—. Pero siguen sonando sus pisadas —murmuró otra vez—; creo que ha hablado; no hay duda, ha hablado... El viento, que suspira entre las ramas; las hojas, que parece que rezan en voz baja, me han impedido oír lo que ha dicho; pero no hay duda: va por ahí, ha hablado..., ha hablado... ¿En qué idioma? No sé; pero es una lengua extranjera...

Y tornó a correr en su seguimiento, unas veces creyendo verla, otras pensando oírla: ya notando que las ramas por entre las cuales había desaparecido se movían, ya imaginando distinguir en la arena la huella de sus breves pies; luego, firmemente persuadido de que un perfume especial, que aspiraba a intervalos, era un aroma perteneciente a aquella mujer que se burlaba de él complaciéndose en huirlo por entre aquellas intrincadas malezas. ¡Afán inútil!

Vagó algunas horas de un lado a otro, fuera de sí, parándose para escuchar, ya deslizándose con las mayores precauciones sobre la hierba, ya en una carrera frenética y desesperada.

Avanzando, avanzando por entre los inmensos jardines que bordeaban la margen del río, llegó al fin al pie de las rocas sobre las que se eleva la ermita de San Saturio.

—Tal vez, desde esta altura podré orientarme para seguir mis pesquisas a través de ese confuso laberinto —exclamó, trepando de peña en peña con la ayuda de su daga.

Llegó a la cima, desde la que se descubren la ciudad en lontananza y una gran parte del Duero, que se retuerce a sus pies, arrastrando una corriente impetuosa y oscura por entre las corvas márgenes que lo encarcelan.

Manrique, una vez en lo alto de las rocas, tendió la vista a su alrededor; pero al tenderla y fijarla al cabo en un punto, no pudo contener una blasfemia. La luz de la luna rielaba chispeando en la estela que dejaba en pos de sí una barca que se dirigía a todo remo a la orilla opuesta.

En aquella barca había creído distinguir una forma blanca y esbelta, una mujer sin duda, la mujer que había visto en los Templarios, la mujer de sus sueños, la realización de sus más locas esperanzas. Se descolgó de las peñas con la agilidad de un gamo, arrojó al suelo la gorra, cuya redonda y larga pluma podía embarazarlo para correr, y desnudándose del ancho capotillo de terciopelo, partió como una exhalación hacía el puente.

Pensaba atravesarlo y llegar a la ciudad antes que la barca tocase en la otra orilla. ¡Locura! Cuando Manrique llegó, jadeante y cubierto de sudor, a la entrada, ya los que habían atravesado el Duero por la parte de San Saturio entraban en Soria por una de las puertas del muro, que en aquel tiempo llegaba hasta la margen del río, en cuyas aguas se retrataban sus pardas almenas.

IV

Aunque desvanecida su esperanza de alcanzar a los que habían entrado por el postigo de San Saturio, no por eso nuestro héroe perdió la de saber la casa que en la ciudad podía albergarlos. Fija en su mente esta idea, penetró en la población y, dirigiéndose hacía el barrio de San Juan, comenzó a vagar por sus calles a la ventura.

Las calles de Soria eran entonces, y lo son todavía, oscuras y tortuosas. Un silencio profundo reinaba en ellas, silencio que sólo interrumpían, ora el lejano ladrido de un perro, ora el rumor de una puerta al cerrarse, ora el relincho de corcel que piafando hacía sonar la cadena que lo sujetaba al pesebre en las subterráneas caballerizas.

Manrique, con el oído atento a estos rumores de la noche, que unas veces le parecían los pasos de alguna persona que había doblado ya la última esquina de un callejón desierto; otras, voces confusas de gentes que hablaban a sus espaldas y que a cada momento esperaba ver a su lado, anduvo algunas horas corriendo al azar de un sitio a otro.

Por último, se detuvo al pie de un caserón de piedra; oscuro y antiquísimo, y al detenerse brillaron sus ojos con una indescriptible expresión de alegría. En una de las altas ventanas ojivales de aquel que pudiéramos llamar palacio se veía un rayo de luz templada y suave, que, pasando a través de unas ligeras colgaduras de seda color de rosa, se reflejaba en el negruzco y agrietado paredón de la casa de enfrente.

—No cabe duda; aquí vive mi desconocida —murmuró el joven en voz baja y sin apartar un punto sus ojos de la ventana gótica—; aquí vive... Ella entró por el postigo de San Saturio... Por el postigo de San Saturio se viene a este barrio... En este barrio hay una casa donde, pasada la medianoche, aún hay gente en vela... ¿En vela? ¿Quién, sino ella, que vuelve de sus nocturnas excursiones, puede estarlo a esas horas?... No hay más; ésta es su casa.

En esta firme persuasión, y revolviendo en su cabeza las más locas y fantásticas imaginaciones, esperó el alba frente a la ventana gótica; de la que en toda la noche no faltó la luz ni él separó la vista un momento.

Cuando llegó el día, las macizas puertas del arco que daban entrada al caserón, y sobre cuya clave se veían esculpidos los blasones de su dueño, giraron pesadamente sobre los goznes, con un chirrido prolongado y agudo. Un escudero apareció en el dintel con un manojo de llaves en la mano, restregándose los ojos y enseñando al bostezar una caja de dientes capaces de dar envidia a un cocodrilo.

Verlo Manrique y lanzarse a la puerta, todo fue obra de un instante.

—¿Quién habita en esta casa? ¿Cómo se llama ella? ¿De dónde es? ¿A qué ha venido a Soria? ¿Tiene esposo? Responde, animal —ésta fue la salutación que, sacudiéndole el brazo violentamente, dirigió al pobre escudero, el cual, después de mirarlo un buen espacio de tiempo con los ojos espantados y estúpidos, le contestó con voz entrecortada por la sorpresa:

—En esta casa vive el muy honrado señor don Alonso de Valdecuellos, montero mayor de nuestro señor el rey, que, herido en la guerra contra moros, se encuentra en esta ciudad reponiéndose de sus fatigas.

—Pero, ¿y su hija? —interrumpió el joven, impaciente—. ¿Y su hija, o su hermana, o su esposa, o lo que sea?

—No tiene ninguna mujer consigo.

—¡No tiene ninguna!... Pues, ¿quién duerme allí, en aquel aposento, donde toda la noche he visto arder una luz?

—¿Allí? Allí duerme mi señor don Alonso, que, como se halla enfermo, mantiene encendida su lámpara hasta que amanece.

Un rayo cayendo de improviso a sus pies no le hubiera causado más asombro que el que le causaron estas palabras.

V


—Yo la he de encontrar, la he de encontrar; y si la encuentro, estoy casi seguro de que he de conocerla... ¿En qué? Eso es lo que no podré decir...; pero he de conocerla. El eco de sus pisadas o una sola palabra suya que vuelva a oír, un extremo de su traje, un solo extremo que vuelva a ver, me bastarán para conseguirlo.

Noche y día estoy mirando flotar delante de mis ojos aquellos pliegues de una tela diáfana y blanquísima; noche y día me están sonando aquí dentro, dentro de la cabeza, el crujido de su traje, el confuso rumor de sus ininteligibles palabras. ¿Qué dijo?... ¿Qué dijo?... ¡Ah!, si yo pudiera saber lo que dijo, acaso...; pero aun sin saberlo, la encontraré...; la encontraré; me lo da el corazón, y mi corazón no me engaña nunca. Verdad es que ya he recorrido inútilmente todas las calles de Soria; que he pasado noches y noches al sereno, hecho poste de una esquina; que he gastado más de veinte doblas de oro en hacer charlar a dueñas y escuderos; que he dado agua bendita en San Nicolás a una vieja, arrebujada con tal arte en su manto de anascote, que se me figuró una deidad; y al salir de la Colegiata, una noche de maitines, he seguido como un tonto la litera del arcediano, creyendo que el extremo de sus holapandas era el del traje de mi desconocida; pero no importa...; yo la he de encontrar, y la gloria de poseerla excederá seguramente al trabajo de buscarla.

¿Cómo serán sus ojos?... Deben de ser azules, azules y húmedos como el cielo de la noche; me gustan tanto los ojos de ese color...; son tan expresivos, tan melancólicos, tan... Sí..., no hay duda: azules deben de ser, azules son seguramente, y sus cabellos, negros, muy negros y largos para que floten... Me parece que los vi flotar aquella noche, al par que su traje, y eran negros...; no me engaño, no, eran negros.

¡Y qué bien hacen unos ojos azules muy rasgados y adormidos, y una cabellera suelta, flotante y oscura, a una mujer alta...; porque... ella es alta, alta y esbelta como esos ángeles de las portadas de nuestras basílicas, cuyos ovalados rostros envuelven en un misterioso crepúsculo las sombras de sus doseles de granito!

¡Su voz!... Su voz la he oído...; su voz es suave como el rumor del viento en las hojas de los álamos, y su andar acompasado y majestuoso como las cadencias de una música. Y esa mujer, que es hermosa como el más hermoso de mis sueños de adolescente, que piensa como yo pienso, que gusta de lo que yo gusto, que odia lo que yo odio, que es un espíritu hermano de mi espíritu, que es el complemento de mi ser, ¿no se ha de sentir conmovida al encontrarme? ¿No me ha de amar como yo la amaré, como la amo ya, con todas las fuerzas de mi vida, con todas las facultades de mi alma?

Vamos, vamos al sitio donde la vi la primera y única vez que la he visto... ¿Quién sabe si, caprichosa como yo, amiga de la soledad y el misterio, como todas las almas soñadoras, se complace en vagar por entre las ruinas en el silencio de la noche?

Dos meses habían transcurrido desde que el escudero de don Antonio de Valdecuellos desengañó al iluso Manrique; dos meses durante los cuales en cada hora había formado un castillo en el aire, que la realidad desvanecía con un soplo; dos meses durante los cuales había buscado en vano a aquella mujer desconocida, cuyo absurdo amor iba creciendo en su alma, merced a sus aún más absurdas imaginaciones, cuando, después de atravesar, absorto en estas ideas, el puente que conduce a los Templarios, el enamorado joven se perdió entre las intrincadas sendas de sus jardines.

16.3.08

VI

La noche estaba serena y hermosa; la luna brillaba en toda su plenitud en lo más alto del cielo y el viento suspiraba con un rumor dulcísimo. entre las hojas de los árboles.
Manrique llegó al claustro, tendió la vista por su recinnto .. y miró a través de las macizas columnas de sus arcadas... Estaba desierto.
Salió de él, encaminó sus pasos hacia la oscura alameda que conduce al Duero, y aún no había penetrado en ella cuando de sus labios se escapó un grito de júbilo.
Había visto flotar un instante y desaparecer el extremo del traje blanco, del traje blanco de la mujer de sus sueños, de la mujer q amaba como un loco.
Corre, corre en su busca: llega al sitio en q la había visto desaparecer; pero al llegar se detiene, fija los espantados ojos en el sueño, permanece un rato inmóvil; un ligero temblor nervioso agita sus miembros, un temblor q va creciendo, que va creciendo y ofrece los sintomás de una verdadera convulsión y prorrumpe al fin en una carcajada, en una carcajada sonora, estridente, horrible.
Aquella cosa blanca, ligera, flotante, había vuelto a brillar antes sus ojos; pero había brillado a sus pies un instante, no más q un instante.
Era un rayo de luna, un rayo de luna q penetraba a intervalos por entre la bóveda de los árboles cuando el viento movía sus ramas.

VII

Habían pasado algunos años, Manrique, sentado en un sitial junto a la chimenea gótica de su castillo, inmóvil casi y con una mirada vaga e inquieta como la de un idiota, apenas prestaba atención ni a las caricias de su madre, ni a los consuelos de sus servidores.
-Tú eres joven, tú eres hermoso- le decía aquélla-.
¿ Por qué te consumes en la soledad? ¿ Por qué no buscas una mujer a quien ames, y amándote
pueda hacerte feliz?
- ¡El amor!... El amor es un rayo de luna - murmuraba el joven.
- ¿Por qué no despertáis de ese letargo? - Le decía uno de los escuderos-. Os vestís de hierro de pies a cabeza;mandáis desplegar al aire vuestro pendón de rico- hombre, y marchamos a la guerra. En la guerra se encuentra la gloria.
- ¡La gloria!... La gloria es un rayo de luna
-¿ Qué queréis q os diga una cantiga, la última que ha compuesto mosén Arnaldo, el tovador provenzal?
- ¡NO! ¡NO!- exlamó el joven incorporándose, colérico en su sitial. - No quiero nada... es decir, si quiero... quiero q me dejéis solo... Cantigas..., mujeres... gloria, ... felicidad..., mentira todo, fantasmas vanos q formamos en nuestra imaginación y vestimos a nuestro antojo y los amamos y corremos tras ellos, ¿ para qué? ¿ para qué? Para encontrar un rayo de luna .
Manrique estaba loc; por lo menos, todo el mundo lo creía así. A mí, por el contrario, se me figuraba lo q había hecho era recuperar el juicio..

15.3.08

ESTAS POR ENCIMA DEL RESTO DEL MUNDO. a veces me pareces INALCANZABLE, demasiado perfecto, alguien irreal.
porq haces de esto algo q supera los sueños y me haces soñar contigo cada noche!
y cada vez q estamos juntos despierto y me doy cuenta q
SOY LA PERSONA MAS AFORTUNADA DEL MUNDO por poder tenerte a mi ladoo!


Tu temor mayor tuve que llorar y me consumí absorbido en tu emoción. Tuve lo mejor, tuve lo peor y me consumí absorbido en mi emoción. Todo termino debilitándonos. Tuve que aceptar mi inseguridad y me confundí absorbido en mi emoción. Si me nubla el sol tu recuerdo, hoy digo que al final estoy libre en donde estoy. Todo termino debilitándonos.

SONETO XVII (Cien sonetos de amor



No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí­, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así­ te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así­ de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mí­a,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Pablo Neruda, 1959

de todas las maneras


de todas las maneras q hay q amar
nos hemos amado
con todas las plabras hechas para sangrar
ya nos cortamos
ahora ya llego la hora
esta lindo ahí afuera
larga mi amno
suelta las uñas de mi corazon
q él está acelerado

y deseando el latir alocado
cuando entra el verano
de todas las maneras q hay q amar
ya nos lastimamos
con todas las palabras hechas para humillar
ya nos mimamos

ahora , ya llegó la hora
esta lindo ahí afuera
suelta las uñas de mi corazon
q él está acelerado
y deseando el latir alocado
CUANDO ENTRA EL VERANO

14.3.08

buenos aires.. san valentin


epoca del año.. no muy feliz para mi nunca festeje san valentin y este año no fue la excepción me separé de mi pareja 2 dias antes!! increible lo mio.. muchos dicen .. sos una tarda hubieras aguantado pero como q esa semana es mas probable q las parejas se separen segun un estudio de la cosmo ♥ esta foto es sacada del colectivo 115 con el cual viajo todos los dias para ir a la facu o al laburo o ambas cosas.. estaba ubicada en libertad y viamonte!! era re bello ese cartel en fin.. cosas q adornan la ciudad de buenos aires!

9.3.08

wikepedia


Dont Cry es una canción Hit de los Guns N Roses. Aparece en dos versiones diferentes, la cuarta canción del Use Your Illusion I y la decimotercera en Use Your Illusion II. Se compone de las letras orginales, y las "alt. lyrics" en la posterior, la única diferencia reside en los versos vocales de Axl Rose; los acordes son los mismos y el resto de la canción igual.


La canción presenta a Shannon Hoon, quien creció con Rose en Indiana, en los coros de fondo, también aparece en el video de la canción.

Considerado como una parte de la trilogía de los Illusions, Dont Cry fue el primer corte escrito por los Guns and Roses, según el cantante Axl Rose, junto con Estranged y November Rain, hicieron una historia compleja inspirada en una parte de la pequeña hositros de Del James "Without You". Axl afirma que la canción trata sobre una chica con la cual Izzy Stradlin solía salir. Axl se sintió atraído por la misma, y estando Axl sentado y llorando afuera de The Roxy cuando ella estaba despidiéndose y entonces le dijo "No llores". Axl e Izzy quedaron la noche siguiente y escribieron la canción en cinco minutos.

Ron Thal, más conocido como Bumblefoot, uno de los nuevos guitarrista en la re-estrtucturada Guns N´ Roses, toca un solo instrumental de la canción en el tour del 2006. Por muchos, una de sus mejores canciones, por otros la mejor dado a su sentimentalismo y su hard rock a la vez.


Letra

La siguente es la letra en ingles y español. Don't Cry

Talk to me softly There's something in your eyes Don't hang your head in sorrow And please don't cry I know how you feel inside I've I've been there before Somethin's changin' inside you And don't you know

Don't you cry tonight I still love you baby Don't you cry tonight Don't you cry tonight There's a heaven above you baby And don't you cry tonight

Give me a whisper And give me a sigh Give me a kiss before you tell me goodbye Don't you take it so hard now And please don't take it so bad I'll still be thinkin' of you And the times we had...baby

And don't you cry tonight Don't you cry tonight Don't you cry tonight There's a heaven above you baby And don't you cry tonight

And please remember that I never lied And please remember how I felt inside now honey You gotta make it your own way But you'll be alright now sugar You'll feel better tomorrow Come the morning light now baby

And don't you cry tonight An don't you cry tonight An don't you cry tonight There's a heaven above you baby And don't you cry Don't you ever cry Don't you cry tonight Baby maybe someday Don't you cry Don't you ever cry Don't you cry Tonight Guns 'n' Roses


Don't Cry (español)

Háblame despacio hay algo en tus ojos no dejes caer tu cabeza con pena y por favor no llores

sé como te sientes por dentro, a mí a mí me ha pasado lo mismo algo está cambiando dentro de ti y no sabes

no llores esta noche aún te amo, amorcito no llores esta noche no llores esta noche hay un cielo allá arriba amorcito y no llores esta noche

dame un susurro y dame un suspiro dame un beso antes de despedirte no lo tomes tan a pecho

y por favor, no lo tomes tan mal aún estaré pensando en ti y el tiempo que pasamos juntos amorcito.

y no llores esta noche no llores esta noche no llores esta noche hay un cielo allá arriba, amorcito y no llores esta noche

y por favor, recuerda que nunca te mentí y por favor, recuerda cómo se sentía conmigo adentro, cariño

deberás lograrlo por ti misma pero te irá bien, corazón te sentirás mejor mañana cuando llegue la luz del día, amorcito

y no llores esta noche y no llores esta noche y no llores esta noche hay un cielo allá arriba, amorcito

y no llores no llores nunca no llores esta noche amorcito, quizás algún día no llores no llores nunca no llores esta noche Guns 'n' Roses

Video Musical

El video de esta canción, como muchos videos del álbum de los illusions, era mucho más cinematográfico que su anterior trabajo, y trata sobre los avatares del protagonista con su mujer y con la batalla interna de sus emociones. Aunque es un radical giro de lo que los fans esta acostumbrados, es aún así visto como uno de los mejores video de la banda producidos en su corto periodo unidos.

El guitarrista Izzy Stradlin, quien es uno de los co-autores de la canción, no aparece en el video, pero Izzy puede ser visto con una nota escrita a mano que dice "Where's Izzy"(Minuto 1:13 del video) Axl puede ser visto muy a menudo, y sobre el mismo momento del video, llevando una gorra de los St. Louis Cardinal, equipo de baseball. Esto puede ser una referencia al infame incidente de 1991 en el cual Rose se lanzó a la multitud de St. Louis en mitad de una canción después de que un hombre con una video camara les estuviera grabando.

Aquí podeis ver el video completo enlace de youtube

Trivia

  • Un gorro de Nirvana es visible en la pierna izquierda de Axl cuando está sentado en la consulta del psicólogo. Axl era un gran fan de Nirvana e incluso les pidió que tocaran en su cumpleaños número 30. La banda odiaba a Guns N' Roses y rechazaron la oferta de Axl, empezando la enemistad entre ambas bandas.

quiero hacer algo


quiero cocinar..
peroo me falta levadura.. por ende el stromboli no lo puedo hacer
quiero hacer galletitas me falta manteca y harina leudante.. le podria poner harina comun y polvo leudante.. pero no me gusta como salen

asii q me quedare con ganas de cocinar por hoy...
no se vale!!!

2.3.08

lo mas lindo...







lo mas lindo del mar...es cuando por completo
lo moja la hermosura de tu pelo
lo gracioso del sol...es cuando no ve nada
le encadila los ojos la luz de tu mirada
lo lindo de la noche y las estrellas


es que tu rostro habita en todas ellas
lo lindo de mi vida es el saber
que la gobierna tu ser
lo lindo de tocarte es que me mata
no me das tiempo ni de entrar en coma
lo mas lindo del viento es cuando trata
de ir
de la mano junto con tu aroma
pero eres para mi como la luna
que podria contemplarte hasta ser viejo
radiante y más hermosa que ninguna
pero siempre tan lejos
pero siempre tan lejos
pero siempre tan lejos